En Argentina está mal, en Venezuela está bien

Quienes repudiaban la represión del gobierno argentino en marchas, festejan la acción de Maduro. Cómo el mundo, de a poco, se cae a pedazos


En Venezuela hay gente sufriendo. Personas que quieren que su país finalmente mejore. Quieren expresarse y son brutalmente reprimidos. Su propio presidente los llama ‘golpistas’.
Los más críticos del gobierno de Mauricio Macri celebran la represión de Nicolás Maduro. Hay algo que se entiende. Ambas acciones fueron calificadas como represión. ¿Por qué la del dirigente venezolano está bien? ¿Es otro tipo de represión? ¿Es una represión “correcta”? No, no lo es.
El “Plan Zamora” que activó Maduro para “mantener el orden por las amenazas de golpe de Estado” es festejado por ciertos sectores de la sociedad que condenan la misma acción por parte del gobierno argentino. Están matando gente y no les importa. Su represión se cobró, hasta ahora, dos personas. Carlos Moreno (17) y Paola Ramírez (24) ya no van a poder seguir sus objetivos y sus sueños. Carlos falleció de un tiro en la cabeza por la misma gente que minutos antes lanzaba gases lacrimógenos. Mientras tanto, el presidente acusó a la oposición de comenzar los ataques y a los líderes de obligar a la gente a intentar un golpe de Estado.  
Esto no está bien. Más allá de lo que pasa en Venezuela, acá hay gente festejando lo que sucedió y eso es algo intolerable. Intolerable para muchos, intolerable para mí. Los medios de comunicación son muy poderosos y es de público conocimiento que mucha gente cree y confía en los periodistas que ve todos los días. No está mal. Pero esos periodistas le deben fidelidad a su gente. Por favor, dejen de llenarles la cabeza. Déjenlos pensar. No les digan que lo que hizo Macri con los docentes está mal y lo que hizo Maduro está bien. No es creíble en absoluto.
Quiero que dejen de llenar de odio al país. Lo que pasó hoy en Venezuela no es malo, es horroroso. La gente no quiere sufrir más y los ciudadanos tienen todo el derecho del mundo a marchar y expresarse. No hay justificación alguna para Nicolás Maduro y menos si destrozaron al gobierno argentino por hacer lo mismo… ¿O acaso hay represión y “represión”?

Ayer por la tarde, mientras miraba la marcha, como luchaba el pueblo venezolano, como murieron esas dos personas, entendí. También comprendí todo cuando, hace unos días, el mundo mostraba el horror que se vive en Siria día a día. Entendí todo cuando Corea del Norte probó un misil, cuando Trump lanzó la “Madre de todas las bombas”. Tal vez, dentro de muchos años, los libros de historia marquen esta época como la Tercera Guerra Mundial.

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