Ilusión

Todavía sigo esperando que toques mi puerta y me digas que nada era cierto, que este es tu lugar. Quizás lo espere siempre, pero si yo pierdo las esperanzas, ¿quién va a tenerlas?
Si te sigo buscando por la calle voy a enloquecer. Si te sigo escuchando en cada canción voy a tener que renunciar a la felicidad que me produce la música. Pocas cosas no me recuerdan a tu presencia en mi vida. Nada es lo mismo sin vos.
Por si acaso, me aseguré de que puedas encontrarme si así lo quisieras. Sabes qué hago y dónde vivo. Hasta podrías estar observándome sin que yo lo sepa.
Después recuerdo que tu estadía en mi vida fue fugaz e irreal, que probablemente no recuerdes qué hago y dónde vivo, datos que siempre te di para que no puedas evitar volver a buscarme. Pero no. Estas en algún lugar, quién sabe dónde, probablemente sin recordar siquiera mi existencia en este planeta. Jamás tuve la importancia en tu vida que vos tuviste en la mía. Todo fue una ilusión.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Recuerdo

El cuarto poder

Holocausto y Venezuela, una desafortunada comparación