Conexión

Habían pasado muchos años y ya estaba muy lejos. Sabía que era tarde, a esta altura ya no recordaba ni mi rostro ni mi nombre, pero yo la buscaba todos los días. Aun estando en otro país, a pesar de haber seguido con mi vida, cada vez que salía a la calle la veía en cada persona que pasaba a mi lado, pero solo lograba encontrarla en mis sueños.
Desde que siguió su camino y yo el mío, no volví a escuchar de ella. Solo deseaba con todo mi ser que lograra cumplir sus sueños, a pesar de no ser yo quien estuviera a su lado para celebrarlo y mostrarle mi orgullo. Quizás otra persona la acompañaba ahora, ¿Por qué no? Si a mi también me acompañaba alguien más, una persona que realmente me aprecia... Pero no es lo mismo que estar con ella. La conexión que sentí alguna vez hace tantos años, jamás la volvería a sentir con nadie más.
Días pasaron y comencé a sentir que algo no estaba bien. Algo estaba mal con ella. Necesitaba volar a mi antiguo hogar para ver como estaba. No tenía explicación alguna, tan solo era algo que sentía adentro mío.
Cuando llegué a mi vieja ciudad y logré averiguar dónde se encontraba, rompí a llorar. El vacío adentro de mi alma no iba a llenarse jamás. Pero allí entendí todo. La conexión que tuvimos siempre fue real.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Recuerdo

El cuarto poder

Holocausto y Venezuela, una desafortunada comparación