Hablemos de lo que no se habla

Violencia machista y homofobia en las calles… Y en la justicia.

Hoy al mediodía me encontré con la triste noticia de que habían encontrado a Micaela muerta a dos kilómetros de la ruta 12, en Gualeguay. Pero además de todo el horror que esta chica tuvo que pasar, el violador y asesino Sebastián Wagner quedó libre. Este hombre ya había sido acusado por dos hechos de violación en el año 2010. Hace siete años. Micaela murió por culpa de la justicia. Si Wagner hubiera estado preso como tenía que ser, esto no habría pasado.
Este femicida está libre. Pero hay otra historia de la que poco se habla y me entristece. Eva Analía "Higui" de Jesús. A pocos debe sonarle ese nombre, ¿no? La razón por la que mucha gente no escuchó acerca de ella es porque en los grandes medios no se la menciona. El porqué de esto tendrá otro análisis que hoy no viene al caso. Higui tiene 42 años y es de la localidad de Bella Vista, dentro del partido de San Miguel, y fue golpeada por diez hombres por ser homosexual. Esto ocurrió en octubre del año pasado. No solo la golpearon brutalmente, sino que la insultaron e intentaron violarla. "Yo te voy a corregir", "te voy a enseñar lo que es bueno". ¿Lo que es bueno? Vivir en un mundo donde cualquier persona tiene la libertad para hacer de su sexualidad lo que quiera es bueno. ¿Lo que es malo? Que a pesar de no tener ningún derecho de tratar así a alguien, de atentar contra su cuerpo y contra su libertad, esto sigue pasando y cada vez es peor. Higui intentó, como es lógico, defenderse. En su intento, mató a uno de los agresores. Cuando la policía llegó, ella estaba golpeada y en grave estado. Pero no fueron los homofóbicos, femicidas y violadores quienes fueron presos; ellos quedaron libres y lo siguen estando. Ella fue presa, sin recibir ningún tipo de asistencia médica.
Cuando creemos que todo esto no puede volverse peor, se suma un factor que siempre estuvo presente en la sociedad: la homofobia. Ser mujer y homosexual es recibir el doble de violencia por parte del ignorante. El que cree en la inferioridad de la mujer, y también en "corregir" el lesbianismo de quien hace de su sexualidad lo que quiere y merece ser respetada por eso. La ignorancia está presente en cada hombre violento o femicida, pero también la justicia. La justicia de este país funciona selectivamente, "casualmente" los femicidas quedan libres o jamás se encuentra al culpable. Hay una mujer presa por defender su integridad personal, y quienes atentaron contra ella disfrutan de la libertad que ella merece y la justicia le robó. Los meses que Higui lleva presa nadie va a devolvérselos jamás, y si la corrupción que atraviesa el sistema judicial algún día revierte su error, jamás van a poder compensarlo.

Hoy más que nunca hay que estar en las calles pidiendo justicia por todas las vidas que los violentos deciden terminar, exigiendo que la justicia deje de tener estas sospechosas irregularidades siempre que se trata de un femicidio. Todas las mujeres tienen que tener conciencia de que la violencia machista está lejos de ser una exageración, y que es una realidad cada día más terrible. Si no nos unimos, esto va a ser así para siempre. NO DEJEMOS QUE NOS PASEN POR ENCIMA.

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